Vivir bien con la enfermedad renal
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| Algunas veces los riñones no pueden realizar sus funciones vitales debido a enfermedad o daño físico. Los riñones no son capaces de eliminar el agua extra y los productos de desecho que hay en la sangre, esto provoca que el paciente se sienta enfermo. A esto se le llama enfermedad del riñón o enfermedad renal (insuficiencia renal) y puede ser aguda o crónica.
El fracaso renal agudo es repentino, por fracaso severo o pérdida de las funciones del riñón. El fracaso renal agudo puede estar causado por infecciones severas, quemaduras extensas, intoxicación por productos químicos o medicamentos, y daño o bloqueo de los riñones. Esta situación normalmente es reversible cuando se resuelve la causa del problema. Las personas con fracaso renal agudo a veces deben realizar diálisis hasta que los riñones recobran su función.
Hay varios términos para describir la enfermedad renal. Son: Fracaso Renal Crónico (FRC) o Insuficiencia Renal Crónica (IRC) y Insuficiencia Renal Terminal. Los términos FRC o IRC se utilizan cuando el paciente que los sufre no ha sido trasplantado o no realiza diálisis. El fracaso renal crónico es una situación que no es reversible y no puede curarse. Hay varias etapas en el fracaso renal. El grado de insuficiencia se conoce mediante análisis de sangre y orina.
El término Insuficiencia Renal Terminal (IRT) se utiliza cuando el paciente ha empezado tratamiento con diálisis, necesita un trasplante de riñón o o ha recibido un trasplante. El paciente puede vivir décadas con tratamiento sustitutivo renal.
Algunos de los síntomas de fracaso renal son:
> Cansancio extremo
> Náuseas y vómitos
> Dificultad respiratoria
> Dificultad para dormir
> Hinchazón en manos, cara y pies
> Pérdida de apetito
> Picores
> Tensión arterial alta
Algunos de los síntomas o signos son debidos a la acumulación de sustancias de desecho en el torrente sanguíneo que son dañinos para el cuerpo. A esta acumulación se la llama uremia. Los síntomas tambien pueden ser debidos a la acumulación de líquidos en el organismo .
Algunas personas con insuficiencia renal crónica pueden seguir orinando. En estos casos, la cantidad de productos de desecho en la orina es baja, la orina es de mala calidad, y se siguen acumulando en la sangre si no hay tratamiento. Periódicamente, se debe recoger la orina de 24 horas y hacer análisis de sangre. El médico revisa estos análisis, poniendo especial interés en la creatinina y la urea. Los resultados de los análisis permiten al médico evaluar la función renal residual y establecer guías para la ingesta de líquidos.
La enfermedad renal progresa por etapas y puede mantenerse en un estadío inicial sin mostrar signos claros. Cuando los riñones dejan de funcionar, se manifiestan los síntomas del fracaso renal. Por este motivo es muy importante que el nefrólogo supervise la evolución de la enfermedad.
Hay muchas enfermedades que de forma directa o indirecta pueden causar fracaso renal crónico. Las dos causas principales son la diabetes y la tensión arterial alta.
Algunas de las otras causas de fracaso renal son:
> Glomerulonefritis
> Arteriosclerosis
> Anormalidades congénitas del sistema urinario
> Obstrucciones del sistema urinario
> Toxinas
> Enfermedad renal poliquística
> Infecciones
> Cálculos renales
> Trauma (daño físico)
El médico puede facilitar más información sobre las causas del fracaso renal.
Importancia del diagnóstico temprano y tratamiento de la enfermedad renal
Cuando existe enfermedad renal, es importante realizar un correcto diagnóstico y ponerse en manos del especialista. Cuánto antes se diagnostique y se inicie el tratamiento mejor es el pronóstico y el estado general de la persona. La dieta y la medicación son tratamientos muy importantes en los inicios de la enfermedad renal. En la primera etapa de la enfermedad renal, la dieta puede mejorar la situación. El nefrólogo en colaboración con el especialista en nutrición pueden preparar una dieta para preservar la función renal. El nefrólogo también puede recetar medicamentos para ayudar en los problemas de la tensión arterial y la eliminación de líquidos.
Una vez se pierde la función renal ésta ya no se recupera. Los síntomas se mantendrán si no hay atención médica. El paciente debe someterse al cuidado del médico, para retardar lo máximo posible la pérdida de la función renal. Debe aprender tanto como pueda y trabajar junto con el equipo clínico. Tanto el médico de atención primaria como el nefrólogo, guiarán al paciente a través de las diferentes etapas de la enfermedad renal. La enfermedad renal nunca debe dejarse sin tratar.
Cuando los riñones dejan de trabajar es necesario mantener la salud del paciente mediante tratamiento médico. El tratamiento médico puede ser el transplante renal o la diálisis. Pulsar Opciones de tratamiento para conocer esta información.
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