Vivir bien con la enfermedad renal
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El trasplante es la implantación de un riñón sano en un paciente. Generalmente los riñones del paciente se dejan en su lugar, pero en algunos casos deben retirarse antes del trasplante. La extracción de un riñón se denomina nefrectomía. Un trasplante renal con éxito retorna la función renal al paciente y no necesita ningún tipo de diálisis.
Hay dos tipos de trasplantes dependiendo de la procedencia: donantes vivos, y donantes no vivos (cadáver) . Sólo se necesita un riñón para un trasplante ya que con un riñón una persona puede hacer una vida completamente normal.
Para realizar un trasplante es necesario saber la compatibilidad entre el donante y el paciente. Con este objetivo deben hacerse análisis sanguíneos y de tejidos. Esto se conoce como tipaje de tejidos y compatibilidad. Si la sangre y tejidos del donante y del paciente no son compatibles no se realiza el trasplante ya que el paciente rechazaría el injerto. Además del tipaje de tejidos, se realiza una completa revisión médica del donante potencial, si es donante vivo, para garantizar el correcto "cruzado" y que al quitar un riñón no se afectará la salud del donante.
Para conseguir un trasplante de cadáver los pacientes deben incluirse en la lista de espera para un riñón. El tiempo de espera puede ser entre pocos meses y varios años. Cuando hay un riñón disponible, se localizan a todos los pacientes compatibles con el tipo sanguíneo los cuáles ya tienen hecho un tipaje cruzado.
Siempre hay riesgo de que el riñón trasplantado sea rechazado. El paciente deberá tomar medicamentos inmunosupresivos diariamente para ayudar a controlar el rechazo mientras exista el riñón trasplantado. Estos medicamentos pueden favorecer que el paciente sea propenso a infecciones y tenga otros efectos secundarios. El paciente debe conocer los signos de rechazo y de infección. El equipo médico controla de forma regular los efectos de la medicación y el funcionamiento del riñón.
El tiempo en que el riñón trasplantado funciona es muy variable. Si la medicación no puede controlar el rechazo, el paciente puede seleccionar la modalidad de diálisis e incluirse de nuevo en la lista de espera de un riñón.
Con el trasplante mejoran tambien otros problemas como la anemia, la hipertensión, problemas de corazón y problemas nerviosos.
Hemodiálisis
Diálisis peritoneal
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